Un grupo de investigadores israelíes cree que una cueva existente en unas colinas al oeste de Jerusalén fue utilizada, en rituales paganos, vinculados con las creencias sobre el inframundo. Llamada  “Cueva de los gemelos” se la conocía hace tiempo pero ahora, arqueólogos de la Universidad Bar-Ilan, propusieron  la hipótesis de que fue empleada para la celebración de rituales paganos grecorromanos relacionados con la muerte y el inframundo. Según Boaz Zissu –profesor de arqueología clásica en Bar Ilan– y su compañero Eitan Klein, esa cueva fue utilizada entre los siglos II y IV , a juzgar por los restos arqueológicos descubiertos durante las excavaciones. Se encontraron cuarenta y dos lámparas de barro que, al parecer, nunca fueron encendidas, lo que en opinión de Zissu y su colega indica que se utilizaron de forma simbólica durante algún tipo de celebración ritual.

 

Es muy posible  que esas  celebraciones sagradas estuvieran dirigidas a las diosas Ceres (la Deméter romana) y su hija Proserpina (Perséfone para los griegos). Según la mitología clásica, Proserpina fue secuestrada por Hades y llevada al inframundo, provocando la intervención de Júpiter (Zeus) quien ordenó la liberación de la joven diosa, pero antes Hades consiguió que probara un grano de granada,  fruta propia del inframundo, por lo que Proserpina se vio obligada a volver a las profundidades durante tres meses al año.

 

Los arqueólogos israelíes creen que las lámparas descubiertas fueron utilizadas por los romanos para guiar el camino de Ceres hacia el inframundo, rememorando  el episodio en el que busca desesperadamente a su hija.

 

Pero no es la única teoría. En árabe, la cueva se conoce con el nombre de  Umm a Toamin (Madre de gemelos) y una leyenda antigua aseguraba que una mujer estéril quedó embarazada de gemelos al beber allí unas aguas naturales. Según los estudiosos, eso podría indicar que se celebraban ritos vinculados con Cástor y Polux, los Dioscuros de la mitología clásica,  relacionados con el inframundo.

#akademon#

Tomado de www.cidipal.org

 

 

 

 

Desde la época prehispánica, la madre ha jugado un papel determinante en el desarrollo de la sociedad y es que a lo largo de la historia ha sido considerada como la constructora, educadora y bastión de su sociedad, prueba de ello, es el gran número de representaciones de diosas mesoamericanas, coinciden expertos del INAH. Al respecto, el arqueólogo Eduardo Merlo, investigador del Centro INAH-Puebla, destacó que la madre fue el centro de la sociedad prehispánica y que “alrededor de ella se disponía, se repartía y se decidía el destino de la familia, y de la organización social. Simbólicamente, el hombre gobernaba, pero la mujer estaba en el centro”. De acuerdo con el curador de la exposición “Diosas y Mortales”, algunas de las diosas mexicas más veneradas son Tonantzin o Xilonen, diosa del maíz; Mictecacíhuatl, señora de la muerte; Toci, la diosa abuela que enseñaba a las mujeres los secretos de la vida doméstica y la coquetería y Tlazoltéotl, deidad de la prostitución. Por su parte, la arqueóloga egresada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Miriam López Hernández, detalló que la vida cotidiana de la mujer macehualli o de clase baja en la sociedad mexica trascurría en su hogar y en el campo, informó a través de un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). A diferencia de estas mujeres, las de alto rango o pipiltin “tenían servidumbre pero aun así debían hilar, urdir, tejer, coser, bordar y cardar algodones, con el fin de hacer textiles. A pesar de su rango social, no eran improductivas y tenían que pagar multas al Estado, compraban esclavos y participaban en el intercambio en los mercados”, anotó la experta. Al tener las madres un papel preponderante dentro de la organización social, la afrenta a la madre en la época prehispánica se consideraba imperdonable. Ejemplo de ello, aseguró el arqueólogo Eduardo Merlo, es la profanación e incendio que guerreros huejotzincas hicieron en el templo de Tonantzin, en el Cerro del Tepeyac, en la hoy Ciudad de México. El arqueólogo explicó que la respuesta de los aztecas no se hizo esperar y armaron un gran ejército y marcharon contra Huejotzingo (Puebla), matando a todos sus habitantes y no pararon hasta dejar piedra sobre piedra. Por otra parte, y a diferencia de las nobles mexicas, quienes no tuvieron acceso al poder político, las mujeres mayas de la antigüedad ocuparon destacados cargos políticos, y participaron activamente en el control y la transferencia del poder, además de su importante papel como bastión familiar y social. En este sentido, el investigador del Centro INAH-Campeche Antonio Benavides Castillo, señaló que algunas mujeres mayas fueron fundadoras de dinastías gobernantes, una de ellas fue “el personaje conocido como Señora de Tikal, varias veces representada en la iconografía y en los jeroglíficos del lugar”. El especialista agregó que en el sitio arqueológico de Palenque se sabe que de sus 12 gobernantes dos fueron mujeres, Kanal Ikal (Yohl Ik”nal), que reinó de 583 a 604 d.C. y Zac-Kuk, quien gobernó del 612 a 640. Ambas jugaron un papel fundamental en la preservación del poder político familiar. El papel creador de la mujer, de acuerdo con la arqueóloga del Centro INAH-Tabasco, Miriam Judith Gallegos Gómora, quedó de manifiesto en el Popol Vuh, que narra que la diosa vieja Ixmucané participó en la creación del pueblo maya junto con su pareja masculina. Agregó que este libro sagrado para los mayas, detalla también el papel determinante de la mujer en la formación y mantenimiento de la sociedad a través de la familia. Y es que la transmisión de estos conocimientos se daba de madres a hijas, proceso en el cual las ancianas fungían como madrinas de las niñas que bautizaban y les enseñaban a cuidar su cabello, las criaban a su modo y les llamaban la atención si cometían errores. En relación a la fertilidad, el papel de las mujeres durante este periodo sobrepasaba en importancia a todas las demás características femeninas. “En el pensamiento mítico veían la expresión de una fuerza creadora que se identifica con el poder que una vez dio vida al cosmos y que sigue asegurando la existencia de éste”, señaló la investigadora Laura Ibarra, profesora del doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Guadalajara. Al respecto, la investigadora Miriam López Hernández, quien recientemente publicó “Mujer divina, mujer terrena. Modelos femeninos en el mundo mexica y maya” destacó que la concepción agraria de los mexicas estaba basada en la Diosa Madre o Madre Tierra. Desde este punto de vista, las diosas principales fueron: Xilonen y Chicomecóatl (maíz tierno y maíz maduro, respectivamente), Mayahuel (maguey), Huixtocíhuatl (aguas saladas), Chalchiuhtlicue (agua), Iztaccíhuatl (montañas) y Xochiquétzal (flores). Entre las diosas relacionadas con la fecundidad-maternidad, dijo, destacan “Omecíhuatl, la gran creadora de la que surgen dioses y hombres; Teteo Innan, “madre de los dioses” y Coatlicue, madre de Huitzilopochtli y diosa de la fertilidad, de vida y muerte. Además de Tonacacíhuatl, “mujer de nuestro sustento” y principal nodriza de la población; Oxomoco, primera mujer creada y de la que surgió el resto de la raza humana; Cihuacóatl, diosa invocada en los partos difíciles, y Yoaltícitl, de los partos. Finalmente, el arqueólogo y director del Museo del Templo Mayor, Carlos Javier González, que dentro del recinto que él preside, hay inigualables ejemplos prehispánicos de la relación con la Madre Tierra. Principalmente, abundó, el reciente hallazgo del monolito de Tlaltecuhtli, señora de la tierra, que también era considerada como devoradora de cuerpos, porque a sus entrañas iban a parar los muertos.

 

tomado de notimex

 

El Museo Vasco de Historia de la Medicina y de la Ciencia, que tiene su sede en la Biblioteca Central de la UPV/EHU (Área de Leioa-Erandio, Campus de Bizkaia), acoge la exposición  temporal Brujería e Inquisición. La muestra incluye la exposición sobre Brujería en Europa del profesor danés Gustav Henningsen, autor del celebrado libro El abogado de las brujas. Brujería vasca e Inquisición española.
Compuesta de una serie de paneles que relatan el devenir de la brujería en Europa, esta exposición ha recorrido diversas ciudades e instituciones de Dinamarca y España y recala en la UPV/EHU tras pasar por Logroño y Zugarramurdi.
También se exponen las colecciones de “Amuletos contra el mal de ojo” y “Exvotos de cera en la Península Ibérica” del profesor Anton Erkoreka, historiador de la medicina y actual director del Museo.

Gustav Henningsen ha dedicado buena parte de sus investigaciones al tema de la brujería en Europa. Como se puede observar en la exposición, entre los siglos XV y XVIII, se celebraron, en todo el continente, unos 100.000 procesos por brujería en los que se condenaron a la hoguera a más de 50.000 personas, casi todas mujeres. La mayoría de ellas fueron juzgadas y condenadas por
tribunales civiles, “a pesar de lo que pueda pensar la gente, la Inquisición fue responsable sólo del 20% de todas esas muertes”, señala Anton Erkoreka.

La persecución fue mucho más intensa en los países del centro y norte de Europa, por ejemplo en Alemania fueron quemadas unas 25.000 personas mientras que en España esta cifra osciló entre 300 y 500. El Auto de Fe de Logroño ha sido uno de los más conocidos por su gran amplitud, se investigó a 2.000 personas, de ellas 300 fueron llevadas ante el Tribunal de la Inquisición que condenó a muerte a 18 de ellas, quemándose públicamente un total de 6 imputados. La persecución fue más intensa en Iparralde donde un tribunal francés, dirigido por Pierre de Lancre, condenó a muerte a 60 personas acusadas de brujas.

Entre los inquisidores españoles hay que señalar a Alonso de Salazar Frías al que se ha denominado el “defensor de las brujas” porque consideró que todas las acusaciones que les hacían de volar al akelarre, transformarse en animales, misas negras, etc eran pura alucinación y fantasía de las acusadas. Su actuación salvó a miles de mujeres de la hoguera en España a partir de las primeras
décadas del siglo XVII, mientras en otros países de Europa y América se siguió quemando brujas hasta el siglo XVIII.

Las otras dos muestras, “Amuletos contra el mal de ojo” y “Exvotos de cera en la Península Ibérica”,descubren amuletos o elementos defensivos contra el aojo y figuras de diferentes órganos del cuerpo, como cabezas, pies, hígados, riñones, etc… fabricadas en cera y que se ofrecen en diferentes santuarios para solicitar o agradecer la curación de algunas enfermedades.

La exposición Brujería e Inquisición se podrá visitar hasta el 1 de mayo en el Museo Vasco de Historia de la Medicina y de la Ciencia (Biblioteca Central, Área de Leioa-Erandio, Campus de Bizkaia),de lunes a viernes previa cita, llamando al teléfono 946012790.

Fuente: Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

La vida femenina en Mesoamérica era presidida por diosas o patronas. Deidades protectoras y de carácter maternal ligadas al hogar, la tierra, la noche, la sexualidad, la fertilidad y la fecundidad, cada una determinaba, en gran medida, el comportamiento cotidiano y moral de la mujer prehispánica.

En los mitos, en los códices, esculturas o pinturas es común ver a las diosas representadas con elementos relacionados con las actividades atribuidas a las mujeres.

La mayoría de las diosas, comenta la arqueóloga Miriam López, “muestra el modelo deseable para las mujeres, al ser mostradas con implementos de hilado, tejido, exaltando la idea de que las mujeres son las encargadas de los mantenimientos, los alimentos para que la sociedad sobreviva”.

Las historiadoras María de los Ángeles Ojeda Díaz y Cecilia Rossell también aseguran que las diosas veneradas en Mesoamérica “modelaban la actitud mental de la mujer y determinaban el modo en que cada una debía comportarse en todos los actos de su vida”.

Tanto en la concepción mexica, como en la maya, se compartió el interés primordial por enfatizar la fertilidad humana-vegetal en las diosas, así como los mantenimientos que provenían de las mujeres como “seres nutricios”.

Otro de los aspectos que resalta en las representaciones de las diosas y mujeres mexicas y mayas es su contribución económica mediante el tejido e hilado, añade Miriam López, autora del libro De mujeres y diosas aztecas.

Así, en el caso de las deidades femeninas mexicas relacionadas con la agricultura, con la tierra y sus frutos, destacan Xilonen y Chicomecoatl (maíz tierno y maíz maduro), Mayahuel (maguey), Huixtocihuatl (sal), Chalchiuhtlicue (agua), Iztaccihuatl (montañas) y Xochiquetzal (flores). Mientras que, entre las divinidades de la fecundidad-maternidad estaban: Omecihuatl, la gran creadora de la que surgen dioses y hombres; Toci, “Nuestra abuela”; Teteoinnan, “Madre de los dioses”; Coatlicue, madre de Huitzilopochtli; Tonacacihuatl, “Mujer de nuestro sustento”, principal nodriza de la población; Oxomoco, primera mujer creada de la que surgió el resto de la raza humana; Cihuacoatl, diosa invocada en los partos difíciles; Tonantzin, “Nuestra madre”; Yoalticitl, patrona de los partos; Tlazolteotl, la gran paridora; y las cihuateteo, mujeres divinizadas que murieron en su primer parto.

A estas deidades se les suman las vinculadas con otros aspectos, como el sexual (Xochiquetzal y Tlazolteotl), el bordado y el tejido (Xochiquetzal, Mayahuel, Tlazolteotl y Toci) y el hogareño (Chantico).

De acuerdo con la arqueóloga Miriam López, estas últimas fueron “númenes extranjeros adoptados en el peregrinar mexica hacia el centro de México, tradiciones provenientes de otros pueblos que con el paso del tiempo fueron asimiladas y terminaron mimetizándose con la tradición azteca-mexica”.

Ojeda Díaz y Cecilia Rossell, que en su texto Las diosas en los códices del Grupo Borgia analizan la función religiosa de ocho diosas representadas en este documento antiguo escrito en Puebla, años antes de la Conquista, destacan la importancia que se les da a las diosas Tlazolteotl y Xochiquetzal, las cuales representaban “los modelos divinos que regían a la mujer madura y joven respectivamente, y en sentido más amplio, a los mitos femeninos que describen los momentos más íntimos de una mujer, su sexualidad, concepción y alumbramiento”.

tomado de http://www.noticiasnet.mx

 

 

Llegó a nuestro planeta hace unos 30.000 años, y es con probabilidad la piedra espacial más grande descubierta en las islas británicas. Este singular meteorito, una condrita de medio metro de longitud y unos 93 kilos de peso, se ha conservado desde entonces en un estado magnífico, sin erosionarse, lo que durante mucho tiempo intrigó a los científicos que lo estudiaban.

Según Colin Pillinger, profesor de ciencias planetarias en la Open University y comisario de la exposición Objetos en el espacio –hasta el 30 de marzo en la Royal Society–, la respuesta al excelente estado de conservación de este meteorito hay que buscarla en la Edad de Hielo. Según el profesor británico, los únicos meteoritos que han sobrevivido durante tantos años son aquellos recuperados en la Antártida –además de algunos encontrados recientemente en el desierto del Sáhara–. El meteorito británico cayó en en una época en la que las islas estuvieron bajo una edad de hielo durante 20.000 años. Y, precisamente, habrían sido las bajas temperaturas las que protegieron a la roca espacial de la erosión.

El frío habría hecho bien su trabajo, hasta el punto de que miles de años después, un grupo de druidas habría encontrado la roca, empleándola para sus fines. En este caso, construir un enterramiento en un enclave cercano a Stonehenge. Y fue allí, según Pillinger, donde probablemente fue descubierto hace unos doscientos años por un arqueólogo de la época, quien a su vez lo trasladó a Lake House, en Wiltshire, donde fue descubierto en fechas más recientes por otro grupo de arqueólogos, quien avisó a los especialistas.

Nota: El “meteorito de los druidas” es una de la rocas del espacio que pueden verse hasta el 30 de marzo en la exposición Objetos en el espacio, organizada por la Royal Society de Londres.

Crédito fotografía: Open University

Fuente: Large meteorite likely found in druid burial site (Discovery News)

Escrito por Lic. Cristhian Reyes H.
Jueves, 08 de Marzo de 2012 11:00
Esta madrugada en la localidad de Pangui, la marcha indígena por la defensa de la vida, el agua, la tierra, la educación y libertad democrática, inició con una ceremonia ancestral.

En el evento participaron Lourdes Tibán y Kléver Jiménez de Pachakutik, Cesar Rodríguez (ex AP), Mery Zamora (suplente de Jorge Escala), Nívea Vélez, y actores políticos como Marcelo Larrea.

Los dirigentes indígenas Humberto Cholango y Delfin Tenesaca, y el prefecto de la provincia, Salvador Quishpe, también acudieron para sumar respaldos.

Para evitar confrontaciones, los manifestantes resolvieron cambiar el lugar en donde estaba previsto iniciar un ritual de renovación de energías y con eso la marcha y es que según los dirigentes, el sector en Quimí, de la parroquia Tundaime, en donde estaba previsto iniciar el encuentro, estaba militarizado desde las primeras horas de la madrugada, por eso resolvieron hacerlo en Wismi, a orillas del río Chuchumblaza.

Una vez concluido el ritual, los caminantes retornaron al parque central de El Pangui, donde inició la marcha hasta llegar a Zamora.

Durante los 14 días que durará la marcha, los manifestantes llevarán el monumento de una vaca, que también es  alcancía, para que en el recorrido los ciudadanos les apoyen económicamente para  su subsistencia.

Que bueno que te interese lo mismo que a mi , espero que visites mi espacio muy seguido , espero tus comentarios , tus propuestas y si quieres tus aportes , que los Dioses guien tus pasos

Lady Majo

(* Traducido por Ignacio Mackinze). Alemania reivindica a los perseguidos por “brujería”. El experto Hartmut Hegeler explica los avances y principales obstáculos a vencer por las distintas comunidades germanas.
25 mil personas fueron ejecutadas en Alemania entre 1500 y 1782, acusadas de brujería
Torturados y quemados en la hoguera de a miles, los supuestos brujos y brujas de Alemania habían caído mayormente en el olvido. Pero gracias a los esfuerzos de un pequeño grupo de activistas, algunas ciudades alemanas han comenzado a absolver a mujeres, hombres y niños que fueron erróneamente acusados de causar plagas, tormentas y malas cosechas.

Comenzó con el juicio y ejecución de una niña de ocho años por brujería en la primavera de 1630. Obligada a revelar el nombre de los otros involucrados en una supuesta danza nocturna con el demonio en la ciudad de Oberkirchen, la confesión de la pequeña Christine Teipel encendió la chispa de una ola de delaciones y subsecuentes juicios. En el lapso de apenas tres meses, 58 personas, entre ellas 22 hombres y dos niños, fueron quemadas en la hoguera.

Los juicios de Oberkirchen representan sólo una pequeña fracción de los que condujeron a la ejecución de alrededor de 25 mil supuestas brujas entre 1500 y 1782 en Alemania. “En el país reinaba la persecución”, recuerda el experto en juicios por brujería Hartmut Hegeler, y explica que “un cuarenta por ciento de las 60 mil brujas y brujos torturados y asesinados en Europa durante esa época infame fueron ejecutados en el territorio de la Alemania actual”. Hegeler, un ministro protestante retirado de 65 años y profesor universitario de religión en la ciudad de Alemania Occidental de Unna, se dedica ahora a reivindicar a esas supuestas brujas ciudad por ciudad. “Se lo debemos a las víctimas: reconocer finalmente que murieron siendo inocentes. Pero no se trata sólo de un tema del pasado. Es un mensaje contra la violencia y la marginalización que sufre la gente hoy en día”, agrega Hegeler.

Más allá del género
El principal blanco eran las mujeres, aunque sorprendentemente también hubo un gran número de hombres y algunos niños, como Christine Teipel, de Oberkirchen. Se los acusaba no sólo de tener tratos con el diablo, sino también de causar plagas de insectos, mal tiempo, de arruinar las cosechas y hasta de la fermentación de la cerveza.

“Por supuesto que no eran brujas y que todos los crímenes eran inventados”, asegura Hegeler, quien ha escrito 17 libros sobre los juicios por brujería en Alemania. Y amplía: “Pero en tiempos difíciles era una buena herramienta que tenían las autoridades locales para culpar a alguien de la hambruna y otros problemas. Las brujas eran un chivo expiatorio perfecto para cualquier cosa que saliera mal”.

En un tiempo, cuando muchas regiones peleaban por el dominio político, los historiadores creen que los líderes también utilizaban esos juicios como una muestra de su poder, según explica el analista. Y, contrariamente al saber popular, la Iglesia no fue la única que incentivó estas cacerías. La Iglesia Protestante estuvo detrás de un significativo número de juicios. “Es algo que descubrí muy al principio de mi investigación y que me dejó atónito”, sostiene Hegeler.

Los esfuerzos de Hegeler y de otros “grupos de trabajo” informales de alrededor de cuarenta activistas, que piensan lo mismo en todo el país, ha provocado lo que Hegeler llama un “efecto bola de nieve” de exoneraciones de brujería. En los últimos años, ocho ciudades han absuelto oficialmente a convictos por brujería, cinco de las cuales lo hicieron durante 2011. Otras siete ciudades están actualmente procesando pedidos para hacerlo. A medida que se difunde la palabra “exoneración de brujería”, Hegeler ha comenzado a recibir gran cantidad de consultas de ciudadanos preocupados que esperan limpiar los registros de sus comunidades de personas acusadas falsamente de esos cargos.

Recientemente, Hegeler se ha puesto en contacto con funcionarios del Partido Verde de la ciudad renana de Rheinbach, donde han propuesto la rehabilitación de 130 acusados de brujería, quienes fueron quemados en la hoguera en esa región alrededor de 1631. La ciudad planea tratar esa moción la próxima semana, según el diario regional Express. “Pero ningún partido en particular se adjudica esta causa, y las solicitudes y el apoyo provienen de funcionarios de todo el espectro político alemán”, indica Hegeler.
A principios de este mes, también completó un pedido ante la municipalidad de Colonia para rehabilitar a Katharina Henoth, que fue estrangulada y quemada en la hoguera en ese lugar en 1627, supuestamente por causar una plaga de orugas en un monasterio. También se ha puesto en contacto con la oficina del cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia, con la esperanza de que la Iglesia Católica también haga pública una declaración de reconocimiento de las ejecuciones injustas. “Si bien los tribunales municipales solían ser los responsables de esos juicios, los poderes eclesiásticos muchas veces aceleraban los procesos”, cuenta Hegeler.

“Deuda de larga data”
Pero no todas las comunidades se alegran de recibir esos pedidos. En noviembre, la ciudad alemana occidental de Aachen rechazó una solicitud para reivindicar a la niña Sinti, que murió en 1649, a los 13 años. “Me quedé muy decepcionado con los políticos de ese lugar. No les habría costado nada y les habría dado a ellos más credibilidad”, admite Hegeler, en referencia al hecho de que la ciudad otorga anualmente el prestigioso Premio Carlomagno como distinción a los esfuerzos por la unificación europea.

La ciudad de Büdingen, del estado de Hesse, también le respondió que tenía cuestiones más importantes que resolver. Según Hegeler, las autoridades pueden haber temido decepcionar a una familia aristocrática que permitió los juicios por brujería y que todavía ejerce una influencia significativa allí. “Pero la mayoría de las ciudades dicen que se trata de una deuda de larga data”, agrega.

De todos los juicios por brujería que ha investigado, el caso de Christine Teipel sigue siendo uno de los que más conmueve personalmente a Hegeler. Todavía no ha presentado ninguna solicitud para su perdón oficial. El diálogo con los funcionarios de Oberkirchen resultó infructuoso, dice, aunque la ciudad tiene un recordatorio a las víctimas.

“Ahí la gente no quiere oír hablar de reivindicación”, subraya Hegeler. Y cierra: “Por algún motivo, hay muchas reservas. No quieren dar el paso de admitir que los ejecutados eran inocentes. Al menos no todavía.

Kristen Allen
Revista Debate

Llegó el año 2012, pero desde hace algún tiempo se ha difundido la idea de asociar este año con un fin del mundo profetizado por los sacerdotes y soberanos de la antigua civilización maya, a lo cual se han sumado profetas y vaticinios de toda clase, desde el famoso Nostradamus hasta los indígenas de varios continentes.

Esto ha despertado expectativas a nivel global con manifestaciones en la literatura, el cine, Internet, el comercio y el imaginario popular. ¿De qué se trata este asunto del 2012?
La cultura maya se consolidó especialmente durante el llamado período Clásico, entre el año 250 al 1000 de nuestra era, en un extenso territorio que abarcó lo que hoy es la península de Yucatán, las Tierras Altas de Guatemala y Belice, Honduras y El Salvador.

En este escenario se desarrolló una de las civilizaciones más importantes del mundo precolombino y, por el avance de su arte, arquitectura y conocimiento del mundo natural, igual o superior a encumbradas civilizaciones del Viejo Mundo. Por ejemplo, desarrollaron una escritura logo-silábica compleja y un sistema de numeración con el concepto del número cero.

Un aspecto interesante de los mayas era su concepción cíclica del tiempo. La regularidad de los ciclos estacionales de la naturaleza y su asociación con eventos celestes condujo al pensamiento cosmogónico maya a establecer una noción similar en su vida personal y comunal. Los sucesos de hoy se repetirán en algún momento más adelante, vinculados con la conjunción planetaria del día o el tránsito de las Pléyades por el firmamento. Esto los llevó a desarrollar una relación muy estrecha entre la observación de los astros, el ciclo agrícola y la construcción de calendarios.

Los mejores astrónomos del mundo antiguo construyeron verdaderos observatorios y grandes pirámides donde los gobernantes mostraban al pueblo su divina conexión con los numerosos dioses del cielo. Podían predecir eclipses y la precisión de su calendario de Venus no tiene rival.

Del complejo sistema calendárico maya, ceremonial, sagrado y astronómico, hay que mencionar el calendario histórico conocido como la Cuenta Larga, que se empleaba para datar monumentos, referenciar eventos y fechas importantes y funcionaba con 5 unidades de tiempo: baktun, katun, tun, uinal y kin, que es el día. El baktun es la máxima unidad de tiempo en la Cuenta Larga, 394,23 años. Y el ciclo máximo contiene 13 baktunes, o sea, 5.125 años, momento en el cual la rueda calendárica completa el gran ciclo.

A comienzos del siglo XX, los expertos descifraron la Cuenta Larga y la correlacionaron con nuestro calendario moderno. Llegaron a la conclusión de que los mayas iniciaron el actual ciclo en un remoto pasado -el 13 de agosto del 3114 a. C.- y que por lo tanto el baktun 13 se completa el 21 de diciembre del 2012. Este es el origen del asunto 2012.

Por otra parte, el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas quichés que recoge la tradición mitológica de la génesis del mundo maya, refiere una creación y destrucción sucesiva de hombres y mundos, un visión catastrofista y renovadora afín a muchas culturas. Sin embargo, los mitos y leyendas de los mayas sobre el universo, los fenómenos del cielo y los mundos que se crean y se destruyen son eso: leyendas. Y tienen la misma validez que cualquier otra leyenda del mundo antiguo.

A su vez, en los siglos XVI y XVII los frailes españoles en su campaña evangelizadora recogieron estos mitos mayas para influenciar los escritos coloniales que, al estilo del Apocalipsis, prometen la salvación para los cristianos y el castigo para los pecadores. De esta forma, las profecías del fin del mundo que aparecen en los textos coloniales de los mayas convertidos se redactaron bajo la influencia de la Iglesia. Por ello son una fantasía y no puede atribuírseles ninguna veracidad.

El 2012 no se menciona en ninguno de los tres códices originales que sobrevivieron a la Conquista. La única referencia está en la denominada ‘Estela 6 de Tortuguero’, en México, donde aparece el fin del baktun 13 y se anuncia la llegada de un dios asociado al inframundo. La deteriorada estela no permite más lectura. Otras estelas mencionan eventos que ocurrirían mucho después, como una en Palenque que anuncia el retorno del gran rey Pakal en el año 4772.

En conclusión, desde la arqueología maya no se evidencia ningún fin del mundo, sino temporadas de poder para los linajes gobernantes y, en los códices, algunas calamidades en la misma proporción que épocas de abundancia, cosechas y prosperidad.

Entonces, ¿cómo aparece el asunto 2012? De esto se encargaron desde hace ya bastante tiempo una serie de autores estadounidenses como Frank Waters (1975), Dennis McKenna (1976) y, sobre todo, José Argüelles (1987), considerado “el hombre detrás del 2012″.

Waters identificó el baktun 13, lo estimó en 5200 años y lo llamó “el Gran Ciclo Maya”. McKenna desataca el final del baktun 13 el 21 de diciembre del 2012, y descubre que la fecha coincide con el solsticio de invierno en el hemisferio Norte. Argüelles relaciona el período del baktun 13 con un potente rayo proveniente del centro de la galaxia y dice que los mayas sabían cuándo entrábamos en el camino del rayo y cuándo salíamos, “un período de dramáticos cambios evolutivos para el planeta”.

Luego se desata una oleada de libros con afirmaciones muy al estilo de las corrientes de ‘la nueva era’; especulaciones sobre el conocimiento de los mayas con respecto a los ciclos de las manchas solares, inversión del eje de la Tierra, cometas asesinos, planetas errantes, superterremotos y mucho más. Todo profetizado por los mayas y todo para el 2012. Cuánto irrespeto con la grandiosa civilización maya.

Para completar este pandemonio, no podían faltar aquellos que aseguran que existe una relación entre el factor maya y el fenómeno ovni, y anticipan que en el año 2012 la actividad de los ovnis se intensificará. De nuevo, la salvación del mundo llega a bordo de los platillos voladores, solo para algunos privilegiados.

En realidad, toda esta argumentación en su mayor parte carece de sentido y no tiene bases científicas, pero ha sido acogida con entusiasmo por la franja esotérica y los grupos lunáticos, los que llegan a afirmar por Internet y por todo medio que les dé la oportunidad una suerte de ideas ridículas sobre estos asuntos.
Pero no por esto dejan de ser peligrosas, pues su rebuscado lenguaje, muchas veces seudocientífico, engaña y confunde.

¿Qué hacer? Una recomendación de la Sociedad Internacional de Planetarios para los astrónomos es aprovechar el asunto 2012 para enseñar astronomía, historia, arqueología y destacar el verdadero legado de los pueblos precolombinos e indígenas actuales.

Es hora de que las secretarías de Educación y Cultura y los medios responsables se interesen en el tema. En otros “fines del mundo”, las histerias individuales y colectivas han hecho algunos estragos. Este es el primer “fin del mundo” en la era de las redes sociales y las consecuencias pueden ser inesperadas.

El autor

Germán Puerta Restrepo
Especial para EL TIEMPO

Economista, preside la Red de Astronomía de Colombia y asesora al Planetario de Bogotá. Ha escrito ‘Profecías mayas, ficción y realidad’.

 

 

Chihuahua─ Los indígenas tarahumaras podrían vivir próximamente en “fortalezas” ecológicas construidas con tierra, bolsas y alambres de púa, capaces de resistir el extremo frío de la Sierra Madre Occidental, e incluso movimientos telúricos.

Las “fortalezas” son viviendas construidas con adobes de tierra de altísima resistencia, a los que han llamado “superadobe”.

Y es que ecólogos de la entidad han diseñado para los indígenas de la Sierra Tarahumara casas construidas con técnicas peculiares, debido a que las viviendas son en forma de ojiva o punta de bala, cuya resistencia ya ha sido probada en países como Iraq.

Ramón Quintana Avena, ecólogo de la entidad, quien trajo la idea, afirma que las aldeas ecológicas no son otra cosa que tierra compactada en el interior de bolsas plásticas, que van siendo ensambladas en paredes circulares que vencen la resistencia de la gravedad y se convierten en estructuras cupulares de una gran fortaleza.

“Los rarámuris que han estado en nuestras casas construidas con ‘superadobe’ se sienten muy a gusto, porque afirman que este tipo de vivienda les recuerda lo agradable de sus ancestrales cuevas, en donde no sufrían el frío inclemente”, dijo.

Los ecólogos se encuentran en pláticas con el Gobierno del Estado de Chihuahua, empresarios y con los municipios de la zona serrana para concretar este proyecto, que aliviaría el déficit de viviendas cómodas, dignas y térmicas.

Las viviendas no llevan varillas metálicas, porque entre cada capa de tierra van enlazados dos alambres de púa, lo que le proporciona tensión. Además, la compresión de la obra y su geometría permiten que no caiga y resista la fuerza de un sismo.

“La estructura de estas viviendas facilita la cosecha de lluvias, el riego de huertos, reuso del agua, energía solar, pero todo hecho por las manos de ellos, porque no somos asistencialistas, sino que facilitamos esquemas de hábitat para la humanidad”, detalló.

Las familias podrán construir sus propias viviendas y colaborar con la edificación de las de sus vecinos, en un intercambio muy conveniente.

El ex Alcalde de Guachochi, Martín Solís, fue un ferviente promotor de estas viviendas durante el pasado trienio y dispuso la construcción de un prototipo en las instalaciones del Centro de Recuperación Nutricional de esta localidad.

“El ex Alcalde Solís fue muy generoso al invitarnos para elaborar un prototipo en Guachochi, una vivienda de aproximadamente 50 metros cuadrados que ahora es usada por las familias que migran a este municipio desde comunidades lejanas y ocupan este espacio por el tiempo en que sus familiares recuperan su salud”, detalló Quintana Avena.

El ambientalista también tiene otros prototipos en su aldea ecológica del municipio de Santa Isabel, a 40 kilómetros al oeste de la capital del Estado, y espera que ante la actual crisis que vive el pueblo rarámuri, empresarios y gobiernos vean en las casas de “superadobe” una alternativa para mejorar el hábitat de los indígenas.

Por menos de mil pesos el metro cuadrado de construcción, es posible tener viviendas fuertes y funcionales, destacó.

El prototipo de vivienda ha sido replicado en países árabes, en donde los sismos, las tormentas de arena y hasta la amenaza latente de los bombardeos y balaceras han sido bien sorteados con este peculiar modelo.

Guachochi, “lugar de garzas” en lengua rarámuri, está enclavado entre una enorme extensión de montañas y barrancas en la Sierra Tarahumara, y se localiza a 400 kilómetros de la capital.